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Artículo Huracán María por la Dra. Claudio

ESCUELAS PRIVADAS: SU AUTONOMÍA HACE RÁPIDA LA RECUPERACIÓN

Dra. Carmen Zoraida Claudio

Presidenta Thomas Alva Edison School

Expresidenta Asociación de Educación Privada de PR

El huracán María nos ha alertado sobre el rol que tenemos en la reconstrucción de Puerto Rico, independientemente del papel de cada cual en la sociedad.  El huracán pasó, los lamentos y las pérdidas son incalculables, pero debemos levantarnos desde ya o … ¡desde antes! No hay tiempo que perder. Todo dependerá de la visión que tengamos del futuro desde nuestro entorno inmediato, pero como parte de una colectividad mayor.

Ya muy temprano en la era post-María muchos decidieron levantarse de inmediato. La educación privada es uno de los ejemplos más honrosos en esta reconstrucción, posiblemente subestimada. Las escuelas privadas licenciadas por el CEPR atienden alrededor de 142,000 estudiantes del grupo Pk-12. Todas sufrieron en mayor o menor grado. Sin embargo, en su gran mayoría se levantaron en tiempo récord para dar servicio a los estudiantes, los padres y Puerto Rico.

Tuvieron que reconstruir, limpiar y acondicionar las escuelas, reubicar estudiantes en salones poco o no afectados, instalar toldos (muchos de estos azules pero no de FEMA), recoger y disponer de alimentos dañados y escombros, adquirir generadores, diesel y agua a precios inimaginables, reajustar su horario de clases diario y el calendario anual, comunicarse de manera creativa (word of mouth!) y adquirir comestibles no perecederos cuyos precios cada día se elevan. Tuvieron que invertir dinero no disponible, o separado para otras prioridades, para atender las necesidades inmediatas. Para agravar su débil situación, se encontraron con la sorpresa de maestros y personal que decidieron abandonar el país, en ocasiones sin dar el aviso que se espera, una matrícula que se redujo por el mismo éxodo, entre otros malabares característicos de cada escuela en esa situación crítica.  Sin embargo, contrario a otros sectores empresariales, este aumento no se reflejó en el costo del año lectivo.

Facultad, empleados, padres y estudiantes aportaron extraordinariamente al renacer de cada comunidad escolar. Como dijo Barack Obama a Hunter Walker: “Change only happens when people get involved”.

Varios elementos característicos del sector de educación PK-12 privada contribuyeron a este rápido renacer. Cada escuela privada es única. Por naturaleza constitucional y jurídica, son entidades autónomas que responden rápidamente a los cambios requeridos, sin la burocracia innecesaria, tomando decisiones de acuerdo a sus necesidades particulares. Se adaptan a los cambios inmediatamente a la vez que se reacomodan con la misma inmediatez.

Es así como las escuelas privadas han aportado a la economía y al bienestar social de PR, algo incalculable y poco reconocido. En lo económico, por ejemplo, por cada niño atendido en una escuela privada, al menos uno o dos padres o encargados pudieron retornar a sus trabajos. Los maestros y empleados no docentes volvieron a la estabilidad de su trabajo y la posibilidad de mantenerse en PR, al igual que los padres. Volvieron a invertir en la economía mediante la adquisición de bienes y servicios. Proveedores de servicios y productos escolares, comestibles y de oficina, entre otros, aligeraron su reapertura, forzados (positivamente) por escuelas que requerían de estos.

 

La aportación social de las escuelas privadas no puede pasar desapercibida. Los estudiantes volvieron a su rutina y estructura, una necesidad psicológica. Pudieron sentir que PR se recupera a través de sus escuelas privadas y vivir nuestro potencial de levantarnos ante la adversidad. Estos niños y jóvenes han experimentado una catástrofe nunca antes vista, muchos como víctimas con pérdidas significativas.   La escuela privada se ha convertido en el amortiguador del impacto de eventos como este, que tiene un potencial traumatizante en sus vidas. Se están atendiendo sus necesidades psicológicas, de acuerdo a la capacidad de cada escuela. La escuela privada se ha tornado además, en un elemento de recuperación de las familias. También se les provee la oportunidad de participar en la solución de los problemas como resultado del huracán. Cada comunidad escolar está participando activamente en la creación de  actividades de impacto social para atender a los menos afortunados. El aprendizaje de primera mano ha sido extraordinario.

Es así como nuestras escuelas privadas cumplen con su misión social por el bienestar de su comunidad interna y de todo Puerto Rico, todo ello sin recibir subsidio de gobierno alguno.